¿Humidificador o deshumidificador? Cuál necesitás
Se confunden mucho, pero hacen lo contrario. La clave es si en tu casa sobra o falta humedad.
Humidificador: agrega humedad
Sirve cuando el aire está seco: garganta irritada al despertar, nariz seca, labios partidos, estática. Pasa mucho en invierno con la calefacción prendida. Ver humidificadores comparados →
Deshumidificador: saca humedad
Sirve cuando sobra humedad: paredes con manchas, hongos, olor a encierro, ropa que no se seca. Si tenés alguno de estos síntomas, un humidificador lo empeora.
¿Y el purificador?
No cambia la humedad: filtra partículas del aire (polvo, polen, pelo de mascota, humo). Es para alergias, no para aire seco ni húmedo. Ver purificadores comparados →
Regla rápida
- Aire seco → humidificador.
- Humedad, hongos o manchas → deshumidificador.
- Alergia, polvo o mascotas → purificador con filtro HEPA.
Si no sabés cuánta humedad hay, un higrómetro barato te lo dice: lo ideal está entre 40% y 60%.